
Sin nombre
(escribi este cuento para un trabajo y siempre no se ocupo, pero me gusto, se los comparto)
Había un niño que visitando el circo conoció a un payaso que hacia malabares, el niño estaba maravillado y creía que era algo mágico. Pero el payaso le dijo que lo intentara hasta que lo lograra. Estando en su casa el niño quería jugar con todo lo que parecieran pelotas, desde mandarinas hasta huevos pero siempre se caían o rompían.
El niño siguió intentando todo el tiempo que podía, en el desayuno de la escuela, después de comer, incluso en la clase de música. Los adultos lo regañaban por no poner atención y los niños lo criticaban por no poder mara varear mejor.
Pero el niño tenía un sueño. Y a pesar de las burlas y los regaños el niño seguía intentándolo.
Pasaron los años y el niño creció y su habilidad con el. Ya podía hacer los trucos de aquel payaso de hace años, pero aun tenia que perfeccionar su habilidad.
Un día el circo regreso al pueblo y el joven visitándolo descubrió que el payasito no estaba, en su lugar estaba una hermosa payasita en el espectáculo. Él se enamoro de inmediato de ella. Le pidió que fuera su esposa y ella hizo un trato con el. Si logras hacer mi mejor truco me quedo y me caso contigo pero sino tendrás que unirte al circo e irte conmigo. El chico acepto el trato e hizo el primer intento y justo antes de lograrlo dejo caer una pelota. Cuando emprendieron el viaje al siguiente pueblo él dijo – te reto, que si hago tu mejor truco, podre casarme contigo- ella incrédula acepto. Al poco tiempo se celebro la boda de los jóvenes. Un día en el circo ella le pregunto por qué había perdido aquella ocasión, y dijo –si ganaba podía estar contigo, pero si perdía podía estar contigo y vivir mi sueño de unirme al circo-


